Ir al contenido principal

El Danubio Azul


El Danubio azul, o El bello Danubio azul op. 314, es un vals compuesto por Johann Strauss (hijo) en 1866.

Para su célebre vals, Strauss se inspiró en un poema de Karl Beck que cantaba la belleza de Viena (o de una mujer) "a orillas del Danubio, el bello Danubio azul". En su estreno vienés, en 1867, el vals tuvo un éxito moderado (sólo se hizo un bis, muy poco para lo habitual en Strauss), pero cuando unas semanas después el propio compositor lo presentó en París el triunfo fue clamoroso.

Pero fue en el extranjero, primero con motivo de la Exposición Universal de París de 1867, y unos meses más tarde en Londres, cuando El Danubio Azul comenzó a conquistar el mundo.

Durante una gira estadounidense en 1872, Strauss dirigió El Danubio Azul al frente de 2 mil músicos y 20 mil coristas.

Un siglo más tarde, fue la conquista del espacio. Stanley Kubrick integró el vals de Strauss en la banda sonora de su película 2001: Odisea del espacio (1968).

La obra se identificaba tanto con Austria que el 27 de abril de 1945, cuando se proclamó la independencia tras la anexión alemana, se interpretó El Danubio Azul delante del parlamento, a falta de un himno nacional para la nueva república austríaca.

Hoy, El Danubio Azul es considerada una de las piezas más populares de la música clásica. Las connotaciones sentimentales vienesas lo han convertido en el segundo himno nacional austriaco y es uno de los "bises" indiscutibles del Concierto de Año Nuevo de Viena. Es muy tradicional en Latinoamérica bailar un vals en las fiestas de boda y de XV Años, siendo El Danubio Azul la pieza más utilizada.


Fuente: @ClasicaAlAtardecer

Comentarios

Entradas populares de este blog

EL SIGNIFICADO ESPIRITUAL DEL SALTAMONTES

El saltamontes se asocia con los viajes astrales.  Ellos tienen la capacidad de saltar en el tiempo y en el espacio donde existen los verdaderos misterios de la vida. Las personas que usan este talismán obtienen la sabiduría necesaria para superar los obstáculos de manera eficiente y alcanzar el éxito sin preparación o planificación. Cuando el saltamontes se nos presenta se nos pide dar un salto de fe y saltar hacia adelante en un área específica de la vida sin temor. Por lo general, esa área específica es la que hemos evitado y, a menudo es un cambio a escala mayor. Esto puede representar un cambio de residencia, de ciudad, de relaciones, carrera o simplemente en la forma en que nos percibimos a nosotros mismos. El saltamontes sólo puede ir hacia delante....no hacia atrás o hacia los costados. Así que, cuando el saltamontes aparece podría estar reafirmándote que estás tomando los pasos correctos en tu situación actual. O podría ser que él te está diciendo que sigas...

Las 100 Grandes Canciones en Español del Siglo XXI según Rolling Stone

Este listado no se fija exclusivamente en la cantidad de reproducciones o premios alcanzados por un sencillo, y pone nuestros ojos en las historias, en las transformaciones y conversaciones generadas, en la relevancia y trascendencia, en los puños levantados y en las nuevas conciencias, tratando de vislumbrar lo que queda en los corazones de la gente cuando termina una canción. ‘Latinoamérica’ - Calle 13 con Totó La Momposina, Susana Baca y Maria Rita ‘Hasta la raíz’ - Natalia Lafourcade ‘La camisa negra” -  Juanes ‘Eres’ - Café Tacvba ‘Somos más americanos” - Los Tigres del Norte ‘Despacito’ - Luis Fonsi con Daddy Yankee ‘Frijolero’ - Molotov ‘Suerte (Whenever, Wherever)’ -  Shakira ‘La negra tiene tumbao’ - Celia Cruz con Mikey Perfecto ‘Tití me preguntó’ - Bad Bunny ‘Gasolina’ - Daddy Yankee ‘Tú me dejaste de querer’ - C. Tangana con Niño de Elche y La Húngara ‘Malamente’ - Rosalía ‘Mi Gente” -   J Balvin  con Willy William ‘Morenamía’ - Miguel Bosé ‘Crimen’ - Gus...

Dirección ejecutiva y desconexión digital: la gran contradicción

Hablamos de bienestar, foco y sostenibilidad… pero respondemos correos a medianoche. Defendemos la desconexión digital… mientras celebramos al “siempre disponible”. En la dirección ejecutiva la contradicción es evidente: exigimos concentración y pensamiento estratégico, pero vivimos atrapados en la urgencia constante. La pregunta no es solo si somos capaces de desconectar, sino si estamos dispuestos a liderar con el ejemplo: ¿Qué mensaje enviamos cuando escribimos fuera de horario? ¿Qué cultura creamos cuando la rapidez importa más que la calidad? ¿Cómo pedimos foco si nosotros no lo protegemos? La desconexión digital no es un beneficio blando. Es una decisión de liderazgo. Porque liderar no es estar siempre conectado, es saber cuándo estar presente y cuándo parar para pensar mejor. Quizá el verdadero reto no sea tecnológico, sino cultural y personal. ¿Estamos preparados para asumir esa incoherencia… y corregirla?